Mostrando entradas con la etiqueta Trabajo en Edimburgo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Trabajo en Edimburgo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de octubre de 2012

Españoles en Edimburgo

Reproducimos un artículo muy interesante y publicado el 2 de abril 2012 por el ABC, por otro lado, es perfectamente válido para Edimburgo así como para cualquier otra zona del Reino Unido. El artículo en cuestión recoge los problemas, errores y las medias verdades de los programas de televisión del tipo “Españoles por el mundo”. Este tipo de programas crean lamentablemten, en algunas personas unas falsas expectativas laborales en los países destino.
   
Hemos indicado mil veces desde este blog que si una persona quiere ir a Edimburgo a trabajar, antes debe de tener un buen nivel de inglés. Si no lo tiene, hay disponibles unos cursos de inglés en Perth del tipo subvencionado y de dos meses de duración, a unos precios muy económicos y si se matricula por mediación de Caledonian Way además obtiene un descuento adicional del 10%. Un vez tenga un nivel aceptable de inglés, podrá afrontar con cierto éxito la búsqueda de empleo pero mientras tanto...  
 
Lo mejor es que cada uno saque sus propias conclusiones después de la lectura del artículo en cuestión.
       
==========
             
No es Laponia todo lo que reluce

         

La región que se extiende por el norte de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia no es exactamente ni la meca de la flexibilidad laboral ni el mejor destino para españoles en busca de empleo
               
Desde Madrid hasta Rovaniemi, la capital finlandesa de Laponia, hay una distancia superior a los 4.000 kilómetros. Aunque durante esta semana, a través de la procelosa geografía comparativa de los mercados laborales, muchas conversaciones cerveceras y parte de la imaginación popular en España se han aproximado más que nunca hasta el extremo norte de Europa tras haber sido elevada a meritorio arquetipo de flexibilidad en el trabajo por el dirigente empresarial, José Luis Feito. Según la argumentación del responsable de la comisión de economía y política financiera de la CEOE, un parado en los países nórdicos deja de ser subsidiado cuando rechaza un trabajo «aunque sea en Laponia».
     
Los atlas dicen que Laponia es la región ártica que se extiende por el norte de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia. José Luis Feito ha añadido que «es un sitio muy bonito, con trabajos intensos de temporada que están bien remunerados». Y en plan «National Geographic», hay que decir que Laponia ha estado habitada desde hace miles de años por la minoría Saami, también conocidos como los Lapp. Un estoico pueblo nómada en búsqueda de los mejores pastos para sus rebaños de renos. Aunque todas esas bucólicas y navideñas estampas protagonizadas por menos de 100.000 indígenas ahora incluyen a una población mucho más mezclada, numerosa y dedicada a explotaciones agropecuarias permanentes, minería, pesca y otras operaciones industriales.
      
Un recorrido por las diferentes embajadas ante España de los países que comparten el territorio de Laponia confirma que las condiciones laborales no son tan extremas como los 30 o 40 grados bajo cero de un imperdonable invierno en las proximidades del polo norte. Si empezamos por Finlandia, la regla es que efectivamente un parado está obligado a aceptar una oferta de trabajo pero dentro de un perímetro máximo de ochenta kilómetros con respecto a su domicilio. Si dice que no, en virtud de un castigo administrativo perderá hasta 90 días del subsidio de paro finlandés que normalmente se prolonga durante 500 días.
     
Lógico y humano
      
La legislación vigente en Finlandia reconoce toda una serie de limitaciones «lógicas y humanas» a la movilidad geográfica de los desempleados más allá de la barrera de los ochenta kilómetros: desde el derecho a recibir ofertas vinculadas a la formación y experiencia de cada trabajador, hasta el acceso a una vivienda adecuada pasando por el respeto al arraigo familiar o al hecho de tener familiares dependientes.
    
Con todo, las fuentes finlandesas consultadas por ABC reconocen que no hay comparación posible entre sus regulaciones de su mercado de trabajo y la rigidez laboral que ha tenido España hasta ahora, sobre todo en materia de compensación por despidos y convenios sectoriales. También les llama mucho la atención la beligerancia entre sindicatos y patronal como punto de partida frente a su mentalidad más proclive a buscar soluciones entre todos.
   
De hecho, en Finlandia, no existen indemnizaciones para despidos motivados por las dificultades de una empresa. Solamente el derecho a un preaviso en función de la antigüedad de los trabajadores afectados. Lo que sí existe en Finlandia —y ha resultado clave a la hora de hacer frente a la actual crisis— es la posibilidad de recurrir a suspensiones temporales de empleo como alternativa a los despidos.
    
Durante esos períodos, los trabajadores en suspensión reciben en torno al 75 % de sus salarios. El dinero sale de fondos de desempleo sectoriales y una pequeña aportación que proviene de las arcas públicas. Esta herramienta les ha permitido sortear el batacazo que supuso perder hasta un 8% de su PIB en 2009 sin haber incurrido en una sangría de número rojos.
    
En Suecia, la Oficina Nacional de Empleo (Arbetsförmedlingen) confirma que el perceptor del subsidio de paro (300 días de cobertura como máximo, y 150 días adicionales para padres con hijos menores) tiene que estar «dispuesto a aceptar un trabajo apropiado» con riesgo de diversas sanciones en caso de rechazar una oferta. Aunque también existe la correspondiente letra pequeña de razones válidas para que un parado pueda plantarse sin represalias: cierto respeto a su capacitación y experiencia, impedimentos médicos, responsabilidades familiares, distancias y disponibilidad de viviendas «razonables», o que el salario ofrecido sea inferior al 90 % de la prestación recibida por desempleo.
    
En Noruega, es verdad que existe la obligación teórica de que los parados acepten cualquier trabajo, en cualquier sector y lugar bajo pena administrativa de perder una parte de sus prestaciones si no son capaces de argumentar una causa razonable. Pero esa regla, con sus salvaguardas de ofertas relacionadas con la formación y experiencia de cada trabajador, queda invalidada ante una tasa de desempleo que ronda el 3 %. Cifra que refleja más bien a trabajadores en el proceso de cambiar de empresa.
    
Espejismos «por el mundo»
   
Esta situación de pleno empleo en Noruega ha logrado entusiasmar a un cierto número de españoles. Las fuentes consultadas lamentan el impacto de programas de televisión con el formato «… por el mundo» que han generado unas expectativas muy poco reales entre españoles dispuestos a emigrar. El resultado es un contingente, sobre todo de jóvenes, que llegan con muy poco dinero, sin formación y sin saber tan siquiera inglés, mucho menos una complicada lengua germánica como el noruego. Y cuando exigen ayudas, la respuesta es que se vuelvan a su casa de la misma manera que han venido: con Ryanair por 15 euros.
   
Como explica José Mijares, un español que opera su propia empresa en la parte noruega de Laponia, «nosotros hemos salido en varios programas de esos, incluso esta misma semana y cuando escucho lo que dice la gente me quedo alucinado». Según el empresario, «la gente en España otorga credibilidad a fantasmones que están mintiendo o que no dicen toda la verdad. Se junta el hambre con las ganas de comer. Cuando están diciendo de cara a la galería que han ganado 4.000 euros al mes no dicen las horas, los fines de semana, las noches que han trabajado. Ni tampoco reconocen lo que les cuesta un alquiler, el transporte o el copago de 30 euros para ver un médico en la sanidad pública».
    

martes, 31 de enero de 2012

Trabajar en Edimburgo

O mejor dicho, trabajar en Edimburgo y no morir en el intento. Ir a trabajar a Edimburgo ha pasado significado un cambio para bastante gente y se ha convertido de aquella moda o de aquellas vacaciones remuneradas a una necesidad, no solo por la situación laboral española sino porque cada día es más necesario tener unos conocimientos altos de inglés para optar o mantenerse en un trabajo. Por estos motivos, vamos a tocar por primera vez en este blog el tema del trabajo en Edimburgo pero también válido para Londres así como otras ciudades del Reino Unido. Desvelaremos algunos “mitos” que circulan por internet desde hace bastantes años sobre el trabajo en Edimburgo o Londres así como de la situación laboral actual en Escocia o en Inglaterra.
   

1.- ¿Por qué se quiere ir a trabajar a Edimburgo o Londres?
   

Después de todos estos años, hemos recogido innumerables motivos por los cuales las personas se desplazan hasta Inglaterra o Escocia pero el más común es el de “ir a aprender inglés o estudiar inglés”, seguido por el de “ir a trabajar” y en tercer lugar se situaría el “ir a practicar el inglés”.  Tomaremos como base de estudio estos tres motivos principales. Un error muy común es pensar que trabajando se aprende inglés. Si uno tiene un nivel bajo (aunque en España siempre se diga intermedio, la realidad es que es bajo o muy bajo), el hecho de limpiar platos o hacer camas no puede considerarse como un sustituto de unas clases de inglés. Y no solo por las cuestiones gramaticales sino porque en esos trabajos solo se aprende un inglés “macarrónico” inservible para trabajar en una simple oficina aunque eso sí,  válido para trabajar como camarero en Benidorm (sin utilizarlo como algo peyorativo sino como el hecho de necesitar un inglés básico). Si entramos en la duración de la estancia en estos casos, los tiempos se disparan. Uno lo puede comprobar al ver como se expresan los españoles que llevan uno o dos años trabajando en UK.

Lo más recomendable sería antes de embarcarse en costosos programas o en desplazarse a trabajar en el extranjero, ¿realmente necesito aprender inglés en mi futuro laboral?
  

2.- Curso de inglés o trabajo.
  

¿Curso o trabajo? Desde luego, si lo uno quiere aprender inglés… lo mejor es hacer un curso de inglés pero ¿necesitamos un alto presupuesto para estudiar inglés ? Bueno, depende del colegio donde uno quiera estudiar. Hay un montón de colegios de inglés tanto en Edimburgo como en Londres pero hay que tener presente algunas cosas que se suelen escaper.

En primer lugar, las acreditaciones oficiales, esto es importante o major dicho importantisimo ya que estos centros pasan inspecciones periodicas de instalaciones, temarios, profesorado, etc... son muy exhaustivas. Por otro lado, esto no quiere decir que las acreditaciones aseguren un exito al 100% ya que cada estudiante tiene sus gustos personales pero al menos aseguran unas calidades difícilmente de mantener si nadie inspecciona el centro.

En segundo lugar, las webs de puntuacioneso o de opinions sobre centros, por experiencia ya que llevamos años residiendo en UK y si fuse por las opiniones que se suelen poner. En estos momentos, no habría un solo colegio recomendado ni en Londres ni en Edimburgo ya que generalmente quien escribe suele ser el estudiante problemático y que pretende solo hacer daño al colegio. Es por eso que damos tanta importancia a las acreditaciones y a los años de funcionamiento. Por poner un ejemplo, si un centro lleva 10 años funcionando... no será tan malo como alguno prentende indicar ya que cada colegio necesita de centenares de estudiantes anuales y si fuese malo, las agencias no trabajarían con él o los antiguos alumnos no recomendarían el colegio.

En tercer lugar, el precio vs numero de alumnos por clase. Los cursos de inglés con precios económicos o subvencionados, van a tener un elevado número de alumnos aunque este nunca será superior a los 20. ¿Esto es bueno o malo? Es bueno porque facilita los trabajos en grupo y si el curso va a durar más de dos meses, las clases reducidas con aburridas y muy estresantes para los propios alumnos. Sin embargo, en cursos de unas pocas semanas, lo ideal es que sean intensas ya que el poco tiempo juega en contra.

Por este motivo, hay que mirar detenidamente los centros, las acreditaciones oficiales y abandonar las "opiniones desinteresadas" que pululan por internet. Hay agencias que ofrecen todo tipo de cursos como la asociación de agencias ASEPROCE o la nueva web Caledonian Way una nueva empresa que ofrece hasta descuentos del 10% sobre los precios de los propios colegios. Una nueva competencia muy interesante para los futuros estudiantes de inglés.

  
Y por otro lado, los cursos de larga duración facilitan la posibilidad de colocación en trabajos de media jornada o por horas, que son realizados generalmente por estudiantes de cursos de inglés como de formación reglada.

¿Cuál es nuestra elección ante estas dos cuestiones? Elegimos el curso de inglés si es del tipo subvencionado sin lugar a dudas, además si uno pretende quedarse a trabajar en Edimburgo o Londres, siempre puede hacerlo después de realizar un curso. Un periodo de 8 semanas es tiempo suficiente para poner al día o mejorar considerablemente el nivel de inglés.
  
El error cometido más frecuente suele consistir en irse a Edimburgo o Londres a buscar trabajo por libre y cuando pasadas unas semanas se descubre que ni se trabaja ni se aprende inglés… empieza el nerviosismo ante la posibilidad de perder el tiempo y el dinero. Llegados a este punto, se intentará matricularse en algún curso, por lo menos, un curso de inglés del tipo subvencionado pero si no coincide con las fechas de inicio, es muy probable que esté completo o ya muy avanzado para permitir una nueva incorporación. El resultado final para un buen número de personas es que pasadas unas semanas en Inglaterra o Escocia, regresan a España después de haber consumido sus ahorros. Una lamentable mala experiencia.

3.- Destino Edimburgo o Londres.

Londres tiene la fama pero Edimburgo no se queda atrás. Londres, capital del Reino Unido, es una gran ciudad con una población del área metropolitana superior a los 12 millones, mientras que Edimburgo está en torno a las 450.000 personas. Londres es la ciudad más cara de Europa, mientras que Edimburgo es mucho más barata en todos sus aspectos. Las dimensiones y el coste de la vida son aspectos importantes a los que hay que tener en cuenta, de todas formas, siempre están las preferencias de cada uno… sobre los gustos no hay nada escrito pero recomendamos valorar estos dos aspectos al elegir destino.

En los próximos días iremos profundizando en este tema y trataremos muchos aspectos de forma detenida pero lo que queremos remarcar que siempre será mejor ir a estudiar inglés aunque tengamos que reducir la estancia antes que ir a probar suerte con el trabajo.

martes, 8 de noviembre de 2011

Trabajo en Edimburgo. Ocupación hotelera 2012.

Artículo sobre el trabajo en Edimburgo

Se ha publicado estos días el informe de la prestigiosa PricewaterhouseCoopers (PwC) sobre las previsiones en la ocupación hotelera de Europa para el 2012. La ciudad de Londres será la ciudad con ocupación hotelera en el 2012 con unos niveles cercanos al 85% por el tirón de las olimpiadas que se realizarán ese año en la ciudad. Edimburgo será la segunda ciudad europa con mayor ocupación hotelera, estos datos afianzan a la ciudad de Edimburgo como un importante destino turístico en el continente europeo. 

Este informe tiene un dato adicional importante para los estudiantes de los cursos de inglés en Edimburgo y representa las buenas espectativas para el trabajo durante el año 2012. La ciudad de Edimburgo tendrá durante el año 2012 unas buenas oportunidades de trabajo para los estudiantes de los cursos de inglés. Recordamos que es muy importante en las entrevistas indicar y aportar las cartas de los colegios que acrediten como estudiante de un curso de inglés así como su nivel.

 Vídeo de la ciudad de Edimburgo presentado por el actor Sir Sean Connery.
 

El Times Higher Education World University Rankings 2012/13

El 3 de octubre pasado se publicó el nuevo ranking del Times Higher Education World University Rankings 2012/13 que evalúa las calidades de...